Lectura 8. El Modelo de Responsabilidad Personal y Social y el Aprendizaje Cooperativo

Lectura 8. El Modelo de Responsabilidad Personal y Social y el Aprendizaje Cooperativo. Conectando Modelos Pedagógicos en la teoría y la práctica de la Educación Física.

Fernández-Río, Javier.


Descripción

En esta lectura el autor hace una explicación acerca del Aprendizaje Cooperativo y del Modelo de Responsabilidad Personal y Social, así como detallando los múltiples beneficios que tiene su uso en Educación Física y también los posibles peligros que pueden surgir con su puesta en acción. 

En el inicio del documento se habla de la evolución de los modelos pedagógicos en la enseñanza en Educación Física, ya que hace más de tres décadas se centraron en las necesidades de los docentes, pero más adelante se dieron cuenta de que los protagonistas eran los alumnos, por lo que cambió la mentalidad. Se continúa hablando de los beneficios y peligros de la puesta en práctica en el Aprendizaje Cooperativo, siendo mayor el beneficio para el alumnado. 

Entrando en el Modelo de Responsabilidad Personal y Social, el autor habla de seis niveles de responsabilidad, los cuales van de forma progresiva, yendo desde el modelo 0 de irresponsabilidad hasta el modelo 5 de transferencia.

Más adelante Metzler (2005) hace una propuesta de diferentes estrategias para la puesta en práctica y así promover el desarrollo de la responsabilidad con los diferentes niveles descritos anteriormente en el alumnado. Así como Hellison (2011) habla de tres técnicas para reflexionar sobre lo que está sucediendo dentro del aula:

- Charla de sensibilización: al comienzo de la clase para focalizar los objetivos relacionados con los niveles de responsabilidad.

- Reunión de grupo: en el transcurso de la sesión para que los estudiantes puedan debatir sobre alguna situación que ha ocurrido dentro de la clase. 

- Tiempo de autorreflexión: para cerrar la sesión, de esta forma el alumnado puede reflexionar sobre el nivel de responsabilidad que ha tenido en la sesión. 


Por último, se habla de la importancia de la hibridación de modelos dentro de la enseñanza de la Educación Física para obtener un aprendizaje óptimo, así como otorgar la responsabilidad al alumnado hacerle consciente de su importancia dentro del grupo. 


Fundamentación teórica

En el inicio del documento se habla de los modelos pedagógicos en la enseñanza de Educación Física, donde el autor menciona varias referencias sobre diferentes autores. Metzler (2005) "consideraba que un modelo representaba una visión de la enseñanza que tenía en cuenta, al mismo tiempo, las teorías del aprendizaje, los objetivos de aprendizaje a largo plazo, el contexto, el contenido, el manejo de la clase, las estrategias de enseñanza, la revisión del proceso y la evaluación del aprendizaje del estudiante."

Haerens et al. (2011) propusieron el término Modelo Pedagógico resaltando la interdependencia y la irreductibilidad del aprendizaje, la enseñanza, el contenido y el contexto (Rovegno, 2006). 

Dentro del aprendizaje cooperativo, Metzler (2005) "define el aprendizaje cooperativo como un modelo de enseñanza en el que los estudiantes aprenden con, por y de otros estudiantes." En línea con esta idea, Casey (2012) avanza un paso más y plantea que en el aprendizaje cooperativo, concebido como modelo pedagógico, estudiantes y docentes actúan como co-aprendices.

En los peligros de la puesta en práctica de este modelo pueden existir diversos problemas, derivados de esta idea, en los planteamientos de aprendizaje cooperativo se habla de dos peligros similares: Fernández-Río (2001) plantea la existencia de “espectadores competentes”, estudiantes que aprenden a evitar algunas tareas, se enmascaran detrás de compañeros para evitar la participación y un fenómeno similar se produce cuando existen “aprovechados” (Free-riders; Slavin, 1990; basado en Kerr y Bruun, 1983) en las actividades; al igual que en la circunstancia descrita anteriormente, algunos miembros del grupo cooperativo hacen toda o la mayor parte del trabajo, y lo que es más importante y significativo, del aprendizaje, mientras que otros simplemente se aprovechan para no hacer nada o casi nada.

El modelo de Responsabilidad Personal y Social (Teaching for Personal and Social Responsability; Hellison, 1995) fue desarrollado por el Hellison en la década de los años 70 del siglo pasado. Promueve el uso de la actividad física y el deporte para enseñar habilidades y valores para la vida. Por ello, Hellison (2011) propone un esquema con seis niveles de responsabilidad:


Para poder enseñar este modelo dentro del aula, Hellison (1995) recomienda una serie de ideas generales para inculcar el valor de la responsabilidad en el alumnado, así como tener sensibilización, plantear los diferentes niveles dentro del aula, principio de acordeón o con roles de ayuda. 

Además, Metzler (2005) propone una serie de estrategias en la práctica para promover el desarrollo de la responsabilidad en los diferentes niveles de responsabilidad propuestos por Hellison. El autor basándose en Hellison (2011) propone varias estrategias de menor a mayor complejidad para ser desarrolladas en el aula, así como que el alumnado sea árbitro, elaboración de las nuevas normas, banquillo del diálogo o tribunal del deporte. 

Hellison (2011) habla también de la importancia de las técnicas de reflexión del alumnado dentro del aula, por ello expone las siguientes técnicas: charla de sensibilización al comienzo de la sesión, reunión de grupo en el transcurso de la clase para opinar sobre las actividades y el tiempo de autorreflexión al finalizar la sesión. 

Terminando sobre las conexiones entre los diferentes modelos, varios autores hacen varias afirmaciones. La primera conexión entre el aprendizaje cooperativo y el modelo de Responsabilidad Personal y Social podría establecerse a través del Aprendizaje Situado (Situated Learning; Lave y Wenger, 1991). Este está enmarcado en la teoría constructivista del aprendizaje en Educación Física (Kirk y MacDonald, 1998), para la cual el estudiante debe ser el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, como participante activo, social y creativo del mismo (Perkins, 1999).


Resultados principales

Como principales conclusiones que se pueden sacar de este documento podemos observar las siguientes:

El aprendizaje cooperativo tiene múltiples beneficios en el alumnado, ya que permite que los estudiante aprendan por, con y de otros estudiantes, donde el docente actúa como guía y tiene un papel secundario y por ello, debe vigilar que el alumnado no se disperse y no ocurra la dilución de responsabilidad en los niños y niñas. 

Es muy importante otorgar ciertos niveles de responsabilidad al alumnado, así como los propuestos por Hellison (2011), para que así los estudiantes tomen conciencia del nivel en el que se encuentran para poder de esa forma mejorar su aprendizaje y el del resto de compañeros y compañeras. 

En cualquiera de los casos, el modelo de Responsabilidad Personal y Social plantea que deben ser los propios estudiantes los que deben de tener la responsabilidad de “impartir justicia” y resolver los pequeños y/o grandes conflictos que puedan surgir. 

Se llega a una conclusión final de que por norma general los docentes otorgan poca responsabilidad en el alumnado, por lo que en el futuro los jóvenes no saben hacer elecciones responsables en su vida, por lo que los profesores debemos establecer procedimientos para su enseñanza, siendo la hibridación de modelos la mejor forma de aplicarlo. 


Crítica personal

No tengo crítica como tal a este documento, ya que me parece muy útil para conocer más sobre como aplicar los modelos mencionados en las clases de Educación Física y así otorgar más nivel de responsabilidad a los estudiantes. 


Valoración personal

Este documento contiene múltiples referencias de diferentes expertos en la materia del aprendizaje cooperativo y el Modelo de Responsabilidad Personal y Social, así como Hellison y Metzler, en los que basa mucho sus ideas dentro del artículo. Me parece muy interesante que el autor incluya varias frases o palabras en negrita, ya que des esta forma queda mucho más visual para el lector, así como las diferentes imágenes y tablas que incluye la lectura, haciendo más dinámica de leer. 

En definitiva, me parece un documento muy interesante, ya que permite ampliar conocimiento acerca de dos modelos muy útiles para la enseñanza de Educación Física, así como las propuestas de varios autores. 

Bibliografía

Fernández-Río, J. (2014). Aportaciones del Modelo de Responsabilidad Personal y Social al Aprendizaje Cooperativo. Actividades físico-cooperativas. 

Otras aportaciones

Sánchez-Alcaraz Martínez, Bernardino Javier; Gómez-Mármol, Alberto; Valero Valenzuela, Alfonso; De la Cruz Sánchez, Ernesto (2013). Aplicación de un programa para la mejora de la responsabilidad personal y social en las clases de educación física. Motricidad. European Journal of Human Movement, vol. 30, junio-, 2013, pp. 121-129 Asociación Española de Ciencias del Deporte Cáceres, España.

En esta investigación se pretenden observar los beneficios del modelo de Responsabilidad Personal y Social en el aula, para ello dan unos cursos de formación de este curso a cuatro docentes, dos de Educación Primaria y dos de Educación Secundaria. Se pudo observar que estos niveles de responsabilidad estaban más desarrollados en hombres que en mujeres, llegando a la conclusión de que es un modelo muy eficaz para el desarrollo de los valores dentro del desarrollo de los niños y niñas. 


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